
1. No racionalices tu pecado.Estoy seguro que siempre antes de hacerlo buscas una o mas excusas para 'explicarle' a Dios el porque lo estas haciendo. Y peor que todo algunas veces queremos 'mantener' estas justificaciones delante de Dios luego de haber consumado el pecado. “Ay Señor, tu sabes que yo soy débil”, “Es que todas estas presiones del trabajo y todas estas frustraciones me debilitan y me llevan a esto”, “Es que mi mujer no tiene la misma frecuencia o necesidad sexual que yo y no la quiero forzar”, ”Es que esto es preferible a irme a la calle a buscar una mujer y enredarme con ella”, ”Es que me duelen los testículos y necesito eyacular...